samedi 8 octobre 2011

No puede ser


Con Estrella en el café Gijon
al lado de la Feria del Libro




El libro de la Feria
(proyecto)

Manuel Montero



¿Escribir en español? Ni siquiera tengo un corrector ortográfico para eso en el ordenador, voy "al abandono"... Con decirles que tengo que manipular el programa para que no me salga todo en rojo, por no ser francés... Y que en estas primeras frases me llaman para limpiar la habitación y tengo que suplicar casi que me dejen un poco de tiempo, con un no sé qué de culpa y de vergüenza al decir que "estoy trabajando". ¿Qué hace un ocioso como yo trabajando? No se pueden figurar lo escandaloso que puede ser y lo perdido que me siento y lo insensato y la sensación, al escribir, si no de boca pastosa, sí de dedos entumecidos, como en el frío pupitre en que se gestaron mis primeras incomodidades.

Por amistad. Pues no sé, francamente. Por amistad lo más sensato por momentos llega a parecerme, al contrario, seguir escribiendo en francés, mantener en modo silencioso el español. La amistad necesita tantos cuidados y yo nunca estoy seguro, como me pasa con los geranios, de si la dejé secarse en una de esas, o de si voy a pasarme cuando me da por mostrar interés, con la regadera en un momento de engañosa lucidez frente a la hermética maceta en mitad de la noche, como en mis llamadas telefónicas a destiempo o en el azar que me ha traído cerca de unos cuantos amigos a esta habitación del Ritz de Madrid.

Para los amigos yo no entiendo otra cosa que pintarlos o escribir a cuatro manos. Tener un proyecto en marcha. Quizás ésa es mi tentativa esta tarde, encontrar un sentido fraternal a mi lengua que la falta de práctica ha apelmazado, tener algo de que hablar. Le he estado dando vueltas. Son pocos amigos. Casi diría que por suerte. Buscaba temas o una nebulosa de coincidencias con la que sentir que tengo algo que decir en un libro en español, otra vez, pero con todo ya tan cambiado, con un fondo de cuarentena vital y de haber entrado en el terreno de lo irremediable. Temas que me trabajan, y que trabajan para bien, mi estado de agotamiento complicado de explicar me los presenta embrionarios todos, de delicada maduración, y además no puedo traerlos a colación ninguno de los que realmente me interesan sin que parezca que los arrastro por los pelos.

Sería fácil centrarme en mi vocación de pintor, seguir haciendo de ello un principio de realidad, pero ya les iré explicando...

Como dijera con condescendencia convenida y forzada Gérard de Nerval a propósito de las novelas autobiográficas de Restif de la Bretonne, el autor se convertía, en la precipitación de un tiempo en que todo era urgente y en que la sociedad se estaba rompiendo, en un "dios para sí mismo", o en el fundador de una religión unipersonal, o algo así. Ese sambenito que Nerval aplica dulcemente a Restif, sabiendo que se lo podría aplicar a sí mismo, los franceses, que andan en mi opinión "de capa caída" intelectual y mentalmente, lo llaman con un gusto bastante discutible "nombrilisme" y es casi la única palabra que tienen para poner pulgar bajo a una novela que no sea conveniente. Un informe anónimo emitido por el Centre National du Livre, utilizaba esa palabra a propósito de mis diarios de pintor editados en español en París, para justificar su exclusión de un programa de ayudas a la traducción. De ahí que yo, sabiendo que mi público "real" sólo podía ser parisino, cortase por lo sano y a partir de entonces escribiese directamente en francés.

En estas circunstancias, hay mucho de sacrificio y de renuncia en un posible repliegue sobre mi propia lengua española, hoy por hoy. Mi sensación es que tengo menos que decir, que lo que digo toma tintes más graves, y que además no me va a leer prácticamente nadie. Mi pareja lee a veces lo que escribo en francés, porque compartimos esa lengua, y un poco en español, pero a regañadientes y en el último momento, cuando hay una publicación "en papel" inminente. Y mis amigos... bueno, haría falta que empezase por leerlos yo a ellos. Nos leemos los unos a los otros tan de higos a brevas, que dudo que aparte de ellos exista alguien más para seguir el hilo del laberinto en el que voy a internarme. El español es una lengua tan difícil de cocinar que los invitados a esta última cena no tendrían ni que excusarse por no asistir, quedando por descontado que no es de recibo disculparse conmigo. Si se me ocurriese hacer una estadística, podría al menos enorgullecerme de que tengo la libertad que otorga la soledad más segura.

Bueno, parece con todos estos prolegómenos que los estoy a ustedes sometiendo a una especie de "cura de aburrimiento", como le digo a mi hijo cuando le castigo sin video-juegos. Venga, ánimo, hablemos de ideas nuevas. Hay cosas divertidas en literatura, en filosofía incluso. Figúrense que cuando le hablé del tiempo que pasaba escribiendo aquí, sin contrapartida aparente, mi hijo me dijo que, o bien ponía publicidad para hacer entrar un poco de dinero, o que si no, que hiciese pagar una suscripción por leer el blog, cuando le dije que el blog era una obra de arte en sí mismo. "Pues eso, como un museo, papá, una entrada, si quieren tener acceso a lo que tanto trabajo y tanto tiempo te supone." Divino optimismo, quizás merezca la pena, por la fuerza de la vida, asumir una nueva decepción. Sin decepción, no estaríamos vivos, sin decepción sería el fin. Qué concepto... el blog como museo...

Hoy pongo en línea una foto con Estrella Iglesias, quien me invitaba a visitarla en Boston. Nuestra casa es vuestra casa y todas esas cosas que se dicen para cerrar una "quedada". Le dije que para eso, ya puestos, que sería mejor que fuese desde Harvard que viniese la cosa. La universidad, Chiqui, de algo tiene que servir. Que yo podría viajar a verla si me invitaban a dar una conferencia. Me dice muy extrañada que cómo voy a dar una conferencia si soy pintor. Le digo : se ve que no me conoces. Y ella me dice, "claro, hijo, es que tú no eres conocido". Pero transparente, vaya si soy transparente...


No puede ser y no puede ser, ya lo he dicho.

jeudi 6 octobre 2011

manifiesto (desde Valencia) de Abelardo Muñoz (trans-blog)

*

Prefacio y puesta en contexto :

Abelardo Muñoz me envía textos de diferente naturaleza desde que le propuse hacerle un sitio en este blog (un "transblog"). Ha habido algunos relatos, y yo tengo un especial cariño a sus escritos sobre flamenco y sobre el viejo rock de los Stones. Hay una semblanza de Jean Genet que sé de buena tinta que ha puesto a algún chaval a leer al desgarrado autor de "Les bonnes". ¿Por qué habría yo de someter a criterio este manifiesto? ¿Cerrar la puerta al aire del tiempo, al saludable ruido urbano del que abstraerse entre las cuatro paredes de una torre de marfil es todavía peor que soportar las posibles y necesarias disonancias? Vamos, que no le pienso tocar ni la ortografía... Abelardo es como es y si no hubiera sido como es, Eve y yo nos habríamos visto abandonados a los tiburones en una dramática encerrona que nos llevó a pasar casi un mes de sobresaltos entre Castelló y Valencia. No es mío el mérito. Eve compró un fenómeno extraño llamado Cartelera Turia y me señaló un artículo de Abelardo, en una noche de profundo abandono. Me dijo : "Éste es nuestro hombre". Se las apañó para localizarlo, nos vimos con él en una terraza y la movida que se armó en Valencia (con una exposición relámpago de mi obra más incómoda en la galería Color Elefante) lo cuento en el tomo uno del segundo ciclo de mis diarios : Desde el hotel 1, Santa María la Perdida, meligrana éditions, 2008.



Elogio de la pereza
(Manifiesto posindustrial)
A la memoria del matrimonio Lafargue



Todo el sistema que nos rodea está diseñado para castrarnos como seres capaces de cambiar las cosas. El entorno opresivo y por extensión el mundo. El veneno ancestral, inoculado de madres y padres a hijos es sobre todo el miedo. El universo podría ser un escenario de libertad creativa y goce, habida cuenta de que los humanos tan sólo disponemos de unas cuantas décadas para vivir en un universo colosal y atemporal que se mide por milenios y años luz. Si somos una puta gota en el océano de la vida, ¿porqué malgastar el tiempo trabajando como bueyes?
El miedo fabricó el Más Allá entre los hombres y luego vino la propiedad, de la tierra, de las mujeres, de los hijos; y sobre esos dos tótems de Dios y propiedad, tan extraños al espíritu humano, se estableció la violencia y la opresión. Esas ultra normas no llegaron del cielo, se las inventaron los primeros humanos por causas a la sazón razonables. La creencia en los espíritus (Dios) funcionaba como una droga, un trance, frente a la pesadilla prehistórica, de carne cruda y bestias feroces; luego, la propiedad fue necesaria para acotar la sexualidad de las primeras hordas de homo sapiens. Tenían que poner coto al incesto milenario para mejorar la sangre de la especie; y con la supresión de la tribu comunista, de todos con todos, llegó la propiedad de la tierra y de la caza.
Pero la propiedad y Dios ya no son necesarios en el milenio veintiuno. En primer lugar los humanos han abrazado la igualdad de razas y sexos como conditio sine qua non para el avance social; la familia, núcleo esencial sobre el que se ha cimentado la explotación y el poder, se ha dispersado. Nadie es dueño de nadie. Los maridos ya no son los amos de las esposas; los hijos ya no son apéndices de los padres. Una creciente y vigorosa sociedad civil y multicultural, sin distinciones fascistas de color o raza, avanza sin obstáculos. El crecimiento del capitalismo ha generado la superpoblación y el movimiento de gentes; y como ya señaló Marx, ese mismo sistema crea las condiciones para su destrucción. Pues el tráfago de personas entre continentes hace ridículas las fronteras. La perversidad del capitalismo consiste en querer controlar los movimientos de gentes mientras suprime trabas para la circulación mafiosa de sus capitales y beneficios. Marx y Engels sonreirían irónicos al comprobar cómo lo único que se ha socializado de verdad en nuestro tiempo es el capital y sus esbirros, la corporaciones del diablo. La familia se dispersa y aparece el ser solo, hombres y mujeres fantasmales que habitan las cavernas de las metrópolis. En un mundo diferente un hombre debería negarse a trabajar. Ya trabajaron demasiado mis abuelos, y sin cobrar un duro. La ecuación es clara, si el depredador capitalista necesita de la fuerza de trabajo para engordar, dejemos de hacerlo. En lugar de jugarnos la vida en revueltas, huelgas y revoluciones, crucémonos de brazos. Que trabajen ellos, los banqueros, los técnicos de alto estanding. Y si arguyen diciendo que sin trabajo no habrá progreso tecnológico les diremos que ese es un cuento muy viejo que no funciona. Queremos ver el bienestar de la especie ahora y no dejarlo como dudosa esperanza para nuestros descendientes.
Con todo hay que cargarse de paciencia; la historia humana es lenta aunque no tanto como la del universo inconmensurable que nos rodea. Creo que debemos dejar de lado ese peso insufrible de la cultura que nos ha precedido y enfocar las cosas hacia adelante.
Y si la propiedad es un robo y Dios no existe, ¿Cuál es nuestra ética de comportamiento?
No tenemos religión, ni Dioses ni líderes; sólo contamos con nosotros mismos; aterrados y solos en la selva de las ciudades inhumanas; perdidos en el laberinto de las inercias cotidianas, del super al cajero, del curro al cine; y los fines de semana dormidos en el opio televisivo. Reprimidos y culpables, como cartujos sicópatas que no ven más allá de sus narices.
Lugares comunes, mejor esquinas pateadas a lo largo de lustros; esas piedras que seguirán ahí cuando estemos muertos; inmutables y cínicas. Y las lágrimas vertidas serán la simiente de nuevas lágrimas, más allá de nosotros.
Entonces, mejor quedarse quietos; no hacer nada; no salir de la habitación que será nuestro último refugio. Y cuando tengamos que salir a la calle, evitaremos las miradas. Pues llegaremos a ese punto en que nada humano nos afectará. ¡Monstruos solitarios del tercer milenio, desuníos!
Abelardo Muñoz

mardi 4 octobre 2011

frutas son las carnes


Las señoras y señoritas en torno al circense

adivino se apiñaban

y todas le preguntaban

que mirase en el vino o en el agua corriente

qué cosa era, qué primera quimera

se habían perdido

en el amor herido

el mago suspiraba y mal despierto solo pedía

que le pagasen dos cafés y le dejasen

un beso estampado en la tarjeta de visita y un día más en Madrid

porque del veneno de la vid y del espejo intangible de la nube

nada sube y nada se compara al bueno y al viejo café

que sirven en el Gijón, como si nada.


Mi novia es una pelusita, un vulanito del viento,

mariposea entrevestida y tiene frío,

Venus Afrodita, pobrecita.

Si tacones, si crótalos, si una guitarra,

el tiempo debajo de la parra

era para ahora,

y es la zarzamora y el madroño

del hotel más impensable de Madrid

donde se quedó nuestro amor de otoño.

El idilio es breve como la sesión

de sensaciones de una sala de espera,

y todo lo que pueda contar parece ñoño,

pero a menudo circula como la moneda

y contenta las miserias y es propina

de un encuentro previsto

o de un perfume de menta y de una rosaleda.

Frutas son las carnes en la seda,

alegres hojas secas

las inconsecuencias de los últimos solaces,

sin que nadie se haya dado cuenta

de que la escoba discreta de la tarde

se lleva para cenar el soso misterio

de tanto poema y tantos olivos olvidados de la adolescencia.

vendredi 30 septembre 2011

laocoon


f (featuring Gabrielle d’Annunzio)

Los insectos son autónomos, geniales

que faire ? cirque de puces et désirs

prétendants à la flèche, constellation cordiale du corail

le rire répandu comme le vent sur la tasse et la merveille

tellement se perd la ville et le travail…

Incantation, dans la partition de la lettre

l’éducation du sauvage

musique et outrage automatique

du réveil terrifiant et l’on s’endort

l’on n’atteint pas le calme cauchemar de la mort

sans être le prêtre et la minutie de l’être

quelque chose d’affreux et chantant et denté

serpent, sculpture et grise écume

Che pensate ?

Penso a voi


Che pensati di me ?

Penso alla vostra vita d’un tempo

ch’io non conosco. Avete

molto sofferto ?

Ho molto peccato

E amato anche, molto ?

Non so. Forse l’amore non è quale io

l’o provato.

la toile est l’oeuvre d’art, le refuge, le piège métamorphique

de l’araignée et la chenille

frère et soeur dans la sueur du paire

tu systématises trop, tu portes une barbe, prière

voilà ce qui est inconcevable, la lumière suprême

finir un poème et rentrer dans la mer


^^^^^^^^^^^^

Sur Dante XXXV (les libertés)



Il serait édifiant de se dire que Dante porte des singularités, de la modernité par rapport à ses contemporains. Mais il a vécu à la fin du Moyen Age, une époque trop complexe pour que l'on puisse avancer une quelconque vérité. Dire que Dante est innovateur, je sais pas... je ressens que c'est un propos de boy-scout littéraire. On a déjà fait le contraste obligé avec Cavalcanti, et c'est une petite enquête de rien. Dante est peut-être une autorité pour nous, une mesure standard, mais il me laisse froid. Je relis et ne trouve rien qui soulage, comme il peut m'arriver avec le reste des livres que je suis en train de lire.

Sinon l'intérêt de la Divine Comédie est autre chose, relevant plutôt de l'horreur, de la bêtise monumentale qui peut être une vie humaine. Bien dosé, c'est un traitement de facto pour une bonne dépression, c'est peut-être pour cela que le livre reste, comme ceux de Sade, d'ailleurs...

Je voulais vous parler d'une idée qui chez moi vient d'atteindre son paroxysme d'angoisse, une fois vérifiée sa qualité chimérique et même "bête" dans le sens du dantesque.

J'ai été frappé par l'éloquence avec laquelle Swimburne, dans un vers que j'ai cité précédemment, revendique "la Liberté". Je suis tellement partagé et confus... Je remarque comment ça peut être ridicule cette exaltation, qui vient à la bouche de véritables marionnettes humaines, des loques existentiels, tels les "écrivains de droite", que j'ai pu connaître plus ou moins et desquels je me suis toujours apitoyé et montré indulgent. Je reconnais quelque chose de ma propre condition marginale chez "l'écrivain de droite", mais c'est tellement sale, tellement "calice amer" pour moi... Si je me surprends à me justifier au nom de "la liberté", comme ils font parfois, je ne peux qu'avoir honte, au vu de ce qui est appelé "liberté" par ces gens là... Mais Swimburne semble lui donner une telle impulsion musicale, au mot "liberté", que je reviens sur mes pas et je commence à faire un autre genre de constats :

a) de facto, ces revendicateurs de la liberté sont souvent sous l'aile d'une administration qui multiplie la surveillance

b) la surveillance est faite au nom de la sécurité

c) la sécurité consiste à un traitement préventif de la conduite qui traite la masse sociale comme incapable de se conduire proprement par elle-même, comme les enfants

d) autre chose, l'exaltation libertaire, de droite ou de gauche, et je le dis par l'observation "in vivo" chez moi, vient associée à une irritation qui est détournée de son origine réel et quotidien, tout comme le fameux mécanisme onirique de "déplacement" signalé par Sigmund Freud, ce qui ferait en effet du sujet ce que la surveillance prétend, quelqu'un d'enfantin foncièrement

e) alors ?

f) ouais, toute problématique de liberté amène à un cercle vicieux

g) mais la prise de conscience... ? ne serait-elle pas essentielle, pour évoluer, ou simplement pour qu'il existe une vraie "conduite", qui soit pas du domaine de la manipulation ?

h) or, il semble qu'on a décidé à notre place que la liberté ne doit être pondérée dans sa dimension problématique et, en conséquence inévitablement risquée, mais qu'elle soit un succédané, une caricature

J'avoue que ces pensées au cru sont pas du tout "délicieusement originelles", mais qu'ils ressentent le mâché du réel. Je m'éloigne du domaine poétique et c'est ennuyeux, mais je crois que c'est important d'apposer ce commentaire prosaïque au vers de Swimburne dans son hommage a Victor Hugo. Je rappelle cette sorte de "slogan" de Swimburne :

But we, our master, we

Whose hearts uplift to thee,

Ache with the pulse of thy remembered song,

We ask not nor await

From the clenched hands of fate,

As thou, remission of the world's old wrong;

Respite we ask not, nor release;

Freedom a man may have, he shall not peace.


Heureux soliloque que le mien si je n'arrive pas à faire la connexion du dantesque, in extremis. Laissez moi du temps, je risque de partir très loin... Peut-être la question de la liberté "tragique" (ni pessimiste ni optimiste, pour dire simple à la Clément Rosset), relie le dantesque justement dans ce contraste entre la grande construction théologique, et sa mauvaise foi, et la catastrophe implicite à toute contemplation (de Dieu ? ou... quoi d'autre ?... la Femme ?... ??? ) depuis l'athéisme (dont il était question en principe chez Cavalcanti).

On est devant l'effroyable, le chiffre, le tatouage du cannibale, devant un grand ETC, devant notre GPS, devant l'insupportable épée du SDF.

Disons tout court, pour revenir à notre giron d'intimité, pour materner un peu notre écriture qui fait si mal, qu'il est dans la Comédie question de ce que par la suite sera l'opposition quietiste de contemplation et méditation. Essayons ce souvenir, il faut respirer, malgré Dante.

...

mercredi 28 septembre 2011

Sur Dante XXXIV (du duende)



On est en présence d'une modification symbolique. Voyez sinon comment nous sont imposées par le nouveau rêve des inscriptions telle celle-ci : les foudres de la trahison.

Si l'on a fait état des métamorphoses pour pouvoir replonger dans le mythe, l'on se doit nous aussi d'une certaine mimique en égard de Dante. Comment sommes nous punis ? Quels stades nous purifient ? Quelle est la suprême lumière pour nos yeux ? ...Trois questions pour avancer avec les phares sous un soleil cuisant. Commençons par avoir honte. Nous avons été surpris par la mort. Sursauts. Il est question de sursauts. Du don des larmes, aussi, mais surtaxé.

Des effets d'écran, des murs partout, de la fatigue oculaire... hier soir au concert de cante jondo d'Inés Bacan, à la Cité de la Musique, j'étais assailli par des rideaux en mâchoire comme ceux du game over de n'importe quel vieux vidéo-jeu. Il fallait que la Providence (l'orwellienne providence) m'empêche d'approcher mon coeur, mon corps noétique, d'aller trop loin dans l'écoute... déjà qu'on a pourvu toute écoute d'une priorité de fusion...

Quelle figure bizarre, quelle chimère, cette Inés Bacan, tout comme l'idée d'une "voisine" est chimérique... La voyant en face, assise ou débout, l'air impatient, Inés Bacan me renvoyait l'image d'une voisine gitane comme celles qui ont décoré mon parcours de l'école primaire à l'Albaicin de Grenade. De son regard qui essaie de voir plus loin que les travers de l'illusion des phares sur la scène, de leur petite mort, qui s'aiguise pour percer jusqu'à moi, la pointe est tellement subtile qu'elle arrive à tatouer les paroles de son cante sur l'atome de son choix dans la masse anonyme d'un Moi qui s'ignore.

Il est vieux, ce duende, et maniaque. Il se paie le culot de se faire applaudir par une nation qui pratique la déportation des gitans, qui a la brutale infamie de proclamer depuis ses ministères que la déportation raciale est la priorité du gouvernement. Il se paie le culot de faire plaisir à la France. La France qui veut lire ce que j'écris à propos de la Divine Comédie, puisqu'elle pondère le génie et mâche ma salade et... et telle la bouche de l'Enfer mâche aussi mon âme sans laisser de nuance qui ne soit sucée par son besoin de créativité. Le nombril dont elle parle sans arrêt, accusatrice si elle vous surprends à vous caresser, sérieuse et transcendantale si elle parle de sa laïcité, de son catholicisme... enfin, les deux vrais piliers qui soutiennent son ventre troué.

Le duende avoue de force, et Inés Bacan est capable de le faire dire le fond de sa sagesse, avertissement instantané et panique. Ceux qui prétendent que le duende mange dans leur main, qu'il parle de bon gré, ne savent ce que c'est un gitan, ou un andalou tout-court.

Même si c'est cafardeux de le dire, il n'y a de créativité en flamenco que celle qui est donnée par la dialectique de l'exclusion. Inés Bacan sait qu'elle ne peut défendre naïvement ce qu'elle même pourrait parfaitement illustrer, que c'est encore un piège, et elle imite doucement les interprètes, les vertueux qui ont suivi des cours, les admirateurs éclectiques de la mondanité sybaritique... elle est nerveuse. Non, elle était censée être nerveuse par hasard, par manque, comme l'est l'interprète. Vous êtes loin, les admirateurs, de savoir à quoi consiste la nervosité du créateur... Elle vous libère, avec la tristesse de vos péchés futurs. Elle n'est pas folle, parce qu'elle totalement plongé dans votre folie, à vous renvoyer, à vous mettre discrètement à votre place, sans que vous ressentiez si ce n'est qu'un petit besoin d'uriner, qui vous gène dans votre "écoute"...

Ce n'est pas anodin ou inoffensif qu'Inés Bacan ait chanté des berceuses (nanas). L'on figurerait peut-être ceci comme un apport au devenir historique, et à notre analyse du dantesque. Sensualité finale de la mère, avant l'inactivité cérébrale du rêve. Le chaos progressif, et une chanson pour se laisser faire en confiance, voluptueuse maternelle...

Il faut pleurer pour dire avec décence comment Inés Bacan est belle.

La berceuse est une intensité historique, dans la nuit de notre enfance se croisent les temps, les ronflements des siècles, les bruits, les guerres, la sexualité, les odeurs, les idées assoupies qui répugnent et réveillent telles une sonnerie, finalement, quand il faut partir vite.

D'autres chansons, sans trop d'enjolivement sonore, évoquent "la calentura", le rut, masculin ou féminin, toujours quelque peu viril. J'ai fait remarquer que "l'on n'exécute une danse du ventre en Turquie, qui soit vraiment poussée jusqu'au bout, que si l'on est garçon", dans une conversation conjugale. Il n'y a de l'obscène que chez le garçon, pour l'homme et pour la femme.

Savez vous que le duende, tout comme la tarantella, est une maladie ? Pensez-vous qu'il n'est pas en train de ruser contre vos médicaments, chimiques ou idéologiques ? Savez vous que la Peste (cet ange chanté à l'île de Patmos) même si saisonnière, même si soumise à vos remarquables progrès, une fois qu'elle vous tue, vous êtes tués ? Vous exploitez ? Vous allez exploser... Sarcophages pour oreille, foutre de Dieu dans les yeux, les canins et les incisifs au prix du toc nicotinique, le reste refait, étrange, vous êtes le pantin de la dominatrice ennuyée, qui va vous faire tomber plus bas, faute d'autre chose qui puisse vous contenter. C'est ça, Paris, et la beauté des gitans excite les chiens des concierges et des gendarmes.

(poursuivre la lecture sur ce link)

...